CAMPOS DE LAVANDA: Brihuega. Guadalajara - Julio 2015

Andábamos con ganas de ir a la Provenza en Francia para ver los campos de lavanda de los que hemos visto fotos espectaculares, pero este año con el presupuesto que necesitamos para ir a Kenya en septiembre, ya tenemos bastante, pues esto de trabajar no da para tantos viajes como nos gustaría, pero un día vi una foto en Internet de La Provenza española en Brihuega, Guadalajara, grandes plantaciones de lavanda con su característico color morado, así que este fin de semana de Julio decidimos hacer la Provenza low cost en Guadalajara. A ver que nos encontramos.
Viernes 10 de julio de 2015

Nos decidimos por este fin de semana porque el siguiente iban a hacer en esa zona la fiesta de la Lavanda, con cena, concierto y demás celebraciones para atraer al personal a esa comarca de La Alcarria, que me parece una iniciativa genial para fomentar el turismo, ojalá les vaya bien, pero nosotros no somos mucho de multitudes, así que nos decidimos por el fin de semana anterior para no encontrarnos con mucha gente.

En esa zona hay varias alternativas rurales para alojarse, una de las que más me llamo la atención fue la Hospedería Princesa Elima, pero no se dignaron a contestarme un e-mail que les mandé preguntando por la disponibilidad, así que se quedaron sin nuestra visita. Supongo que estarían llenos y por eso no contestaron, pero no cuesta nada quedar bien. En fin......ellos sabrán que son los que viven del turismo.

La otra alternativa era el Hotel Spa Niwa que tenía una pinta estupenda, con spa y todo para los calores del verano alcarreño, pero se nos iba un poco de precio, si estábamos de low cost, tampoco era plan gastárnoslo en el alojamiento, pero os lo pongo para quien se lo pueda permitir.

Y cuando ya parecía que se estaba poniendo chungo lo del alojamiento encontré una casa rural que se alquilaba entera o por habitaciones en la que nos ofrecieron como un apartamento aparte de la casa para el fin de semana con el desayuno incluido, muy bien de precio y con una amable dueña de la casa, que nos traía a diario unos bollos muy ricos para desayunar en el apartamento que tenía cocina y cafetera de Nespresso.  Casa rural "Las Murallas"

Desde Bilbao tardamos unas cuatro horas de viaje, no pasamos por Madrid, el navegador nos mandó por Logroño, y luego hacía Soria, pero creo que en alguna parte del viaje se perdió porque nos llevó por unas carreteras comarcales que no sé..........bonitas para ver Campos de Castilla.

Pasamos por Sigüenza que es un pueblo recomendado para visitar, con un gran castillo, que hoy en día es el Parador de Turismo, nosotros pasamos de largo porque teníamos ganas de llegar, si acaso pararemos a la vuelta.

Cuando ya estábamos llegando a Brihuega, decidimos entrar por la carretera de Villaviciosa que habíamos leído que era la zona por donde estaban los campos de lavanda. Y alguno vimos, aunque el sol estaba muy alto todavía.






Dejamos las maletas y nos fuimos a investigar los alrededores, para buscar las localizaciones fotográficas del día siguiente. 

Empezamos por Malacuera que es la zona donde se iba a hacer la fiesta de la lavanda el fin de semana siguiente. 








Y anocheció,  por lo que nos fuimos a Brihuega a ver que encontrábamos para cenar. 
Una gran terraza en en el centro del pueblo nos llamó la atención, había muy buen ambiente,  muchas mesas llenas de gente tomando raciones que tenían muy buena pinta, y allí nos quedamos. Se llama Terraza Los Cristales, las raciones gigantescas y muy ricas, y las cervezas fresquitas y bien tiradas.

Sábado 11 de julio de 2015

Lo ideal para la fotografía es madrugar, hay una bonita luz, pero nosotros no podemos, nos lo prohibe nuestra religión  :) 

Ya madrugamos bastante todos los días, así que los fines de semana el cuerpo no nos lo permite. 

Por lo que fotos de primera hora de la mañana será difícil que tengamos alguna,  a no ser que sea absolutamente necesario.


Así que haremos lo que podamos en las horas centrales del día y esperaremos al atardecer, a ver que encontramos.

Un paseo por Brihuega para buscar algunas cosas imprescindibles, pues nos hemos dejado el neceser en casa, tan ricamente preparado encima de la cama.

Es un bonito pueblo, lo rodea una muralla muy restaurada, que bien merece una visita.




 
 Algunos girasoles, pero todavía es pronto.



 Y alguna amapola, pero hace tanto calor....



Esté campito de lavanda es más morado que el de anoche, será otra variedad. He leído que hay lavanda, lavandin y espliego, pero no me preguntéis las diferencias, ni idea.




Y llegamos a Cifuentes, un pueblo que tiene buena pinta, además hemos aparcado cerca de la oficina de turismo, así que nos vamos a acercar a preguntar que podemos ver mientras va cayendo el sol. Una señora muy amable nos informa estupendamente de todo lo que se puede hacer por los alrededores.



 La foto de abajo es el Ayuntamiento, donde estaba la Oficina de Turismo, curioso sitio, parece una Iglesia.
 

Esta si es la Iglesia. La de San Salvador.
 


Y ahora nos vamos a Trillo, que nos ha contado que hay unos saltos de agua que merecen la pena, y con este calorcito, creo que es lo mejor para hacer ahora.

El Tajo a su paso por la ciudad.


 

Si, por eso os sonaba Trillo, por su central nuclear, al fondo :(
 

Llegamos a las Cascadas del Río Cifuentes
 

Aquí hay una terracita en la sombra, donde nos vamos a tomar una cerveza fresquita que nos va a saber a gloria.

Como se nos ha hecho la hora de comer, nos volvemos a Brihuega, que hemos reservado en el Restaurante Quiñoneros, un sitio con mucho encanto, donde comimos de maravilla, como Camilo José Cela, que debió ser cliente de este restaurante en sus viajes por La Alcarria. No comía mal Don Camilo :)

Y ahora a echar la siesta porque después de comer y con este calor, ¿donde se va a estar mejor?

Ocho de la tarde, buena hora para empezar a salir otra vez a la calle, nos vamos hacía Villaviciosa que es donde hemos visto los campos más grandes y espectaculares de la zona. 

A estos les falta un poco, igual al final hemos venido demasiado pronto. Pero están también muy guapos en dos colores.




Ufff, llegan microbuses a esta zona, parece que organizan los ayuntamientos un paseo turístico para ver los campos, algo nos dijo la dueña de la casa rural, pues mira, igual les funciona turísticamente, me encantan esas iniciativas, pero nosotros nos vamos corriendo de aquí :)

Al otro lado de la carretera hemos visto unas pistas, donde entra algún coche, vamos a investigar si nos podemos acercar a los campos.

Pues si, una gozada, estás dentro de los campos. Tiene buena pinta.







En esta zona, conocimos a los dueños de estas plantaciones, en algún campo había algún cartel que ponía Hermanos Corral, así que supongo que sería alguno de ellos.

Habían ido a enseñar a unos amigos los campos, encantadores, estuvimos hablando con ellos de la maravilla que tenían allí, y dándoles las gracias por dejarnos entrar a fotografiarlos. Cuando les dijimos que veníamos desde Bilbao solo para hacer las fotos, supongo que fliparian, pero bueno, también les haría ilusión :) Nos dijeron que hiciéramos publicidad por el norte para que más gente se animara a conocerlos, así que supongo que con esta entrada en mi blog, he cumplido mi promesa  :)






Y aquí nos pilló el atardecer. Un día precioso. Un fin de semana muy recomendable en Brihuega.